sábado, 31 de octubre de 2015

AKINDSCHIS, CABALLERÍA LIGERA OTOMANA.



Rápidos jinetes, armados con espada, escudo, una lanza y una maza, campaban a su anchas y lanzaban mortíferos ataques en el lugar menos esperado por los incautos enemigos cristianos. Akindschis es el nombre de la caballería turca dedicada a merodear, la rapiña, a rápidas incursiones y a la guerra de guerrillas. Era una cuerpo irregular, reclutado entre los capas menos favorecidas de la sociedad y se trataba del último vestigio de la ancestral caballería de las estepas. Formaban con sipahis y jenízaros la base del poderoso (y por momentos imbatible) ejército otomano. 

Se organizaban en unidades de diez, cien y mil efectivos, y en campañas de gran envergaduua, actuaban como avanzadilla del ejército principal, aseguraban puentes y capturaban prisioneros para interrogarlos. Tremendamente eficaces, su fuerza consistía en la rapidez con que penetraban en los territorios cristianos fronterizos. Combatían por dos motivos; la guerra santa y el botín (no recibían un sueldo). Los ejércitos cristianos que se enfrentaban con los turcos no disponían de unidades de este tipo. Cuando la caballería pesada nobiliaria lograba alcanzar el campo de batalla, los rápidos akindschis ya habían regresado a su campamento después de haber saqueado los campamentos enemigos. 


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